La principal normativa en España para la prevención de pérdidas y desperdicio alimentario es la Ley 1/2025, de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario.
Esta ley obliga a todos los agentes de la cadena alimentaria a implementar un Plan de Prevención de Pérdidas y Desperdicios Alimentarios.
El objetivo de esta ley es:
Es la parte de los alimentos destinada a ser ingerida por el ser humano y que termina desechada como residuo.
Son los productos agrarios y alimentarios que por cualquier circunstancia quedan en la propia explotación, ya sea reincorporados al suelo o utilizados para realizar compost in situ y cuyo destino final hubiera sido la alimentación humana.
La fecha de consumo preferente es una fecha orientativa que afecta a la calidad del producto, pero no a su seguridad, es decir, pasada dicha fecha el producto puede consumirse sin que se vea afectada la seguridad alimentaria.
La fecha de caducidad es una fecha límite que indica que una vez superada, el producto puede ver afectadas sus condiciones de seguridad, por lo que no debe ser consumido.